¡¡ INDEPENDÍZATE !!

Estimados amigos.

Haciendo un propósito de enmienda solo por mi conocido, a partir de ahora trataré de trasmitir lo poquito que de mi trabajo conozco, a fin de que, aquellos que no pertenezcan a éste sector, tengan una guía lo mas clara y honesta posible, cuando en su vida comiencen a tener necesidades  de tipo inmobiliario y se encuentren en la disyuntiva de preguntarse ¿cómo lo hago?, ¿debo contar con alguien?, ¿con quién cuento?, ¿dónde me informo? ¿Quiénes son los profesionales en éste ramo?

 

 Esta guía que intento escribir debe tener un índice para que sea comprensible, práctica y cómoda. Por este motivo comenzaremos por plantear una cronología lógica en relación con la vida de las personas y que nos de pié para plantear esas necesidades en el mismo orden cronológico.

Supongamos un individu@ que cumple su mayoría de edad, termina los estudios básicos y comienza los superiores en una ciudad distinta de la que procede.

El primer asunto a solucionar es buscar “un huequito” para vivir.

Una vivienda en alquiler que debe cumplir dos requisitos básicos. Que le sirva para vivir a la persona desplazada  y que tenga la posibilidad de ser pagada sin excesivos esfuerzos (dependiendo de la capacidad económica  de la familia).

Pero aquí comienza el primer escollo a salvar. Puede tratarse de una pequeña vivienda para ser utilizada de forma individual, una vivienda compartida con otra u otras personas o, una habitación en una vivienda compartida.

De momento aquí no trataremos del arrendamiento de habitaciones, sino de las viviendas compartidas o de las viviendas para ser utilizadas de forma individual.

 VIVIENDAS COMPARTIDAS.

 Estas viviendas pueden presentar dos características jurídicas básicas bien diferenciadas. *Se presenta un contrato de arrendamiento a firmar entre la propiedad y los inquilinos,  que debe ser firmado por todos ellos, asumiendo todos una responsabilidad total y plena sobre los actos realizados o que se produzcan en la vivienda, sin posibilidad de orden o excusión, de tal manera que cualquiera de los arrendatarios que en ella vivan, tengan responsabilidades totales en las decisiones que se tomen y  la propiedad pueda exigir tales responsabilidades a todos y/o a cualquiera de ellos.

Cada inquilino que deje de residir en la vivienda debe firmar la rescisión, y cada inquilino que lo sustituya debe asumir de nuevo mediante un anexo al contrato las responsabilidades que le correspondan, debiendo ser ratificada por los que estaban y permanecen en la relación contractual.

 *Se presenta un contrato  de arrendamiento donde se admite el subarriendo y es una sola persona quien asume la responsabilidad de la relación contractual. El resto de los subarrendados adquieren una relación contractual diferente con el inquilino llamémosle original, pero la responsabilidad frente a la propiedad siempre es de cargo de quien ha firmado el contrato de arrendamiento y asumido tales responsabilidades.

 En todo caso desde aquí, queremos dejar claro que nuestra opinión con respecto a estas dos modalidades variará en función de las relaciones que tengan los arrendatarios entre sí, pues si bien es cierto que asumir responsabilidades en nombre de otras personas es de todo punto -poco práctico- esto mismo, otorga derechos que de otra forma se hayan  fuera de nuestro ámbito.

Por esto mismo, es en las relaciones que existen entre los individuos que van a conformar la  figura de la parte arrendataria en la que se encuentra en “quid” de la cuestión.

En resumen:

Si un amigo tuyo de toda la vida y tu mismo, os vais a vivir a una nueva ciudad, y decidís que vais a compartir la vivienda siendo vuestros padres los pagadores de la renta, lo mas normal es que el contrato se haga a nombre de ambos y que sean los padres  (los de ambos) los avalistas de la operación.

 Si no tienes relación con las personas con las que vas a compartir la casa, ocúpate de que tu responsabilidad sea sólo aquella que tú puedes controlar….

 Tus necesidades han de estar cubiertas tratándose de encontrar un alojamiento que te permita llegar en poco tiempo a tu lugar de destino, que te permita utilizar el transporte público para tus desplazamientos, que te permita disponer de todo aquello que para ti sea necesario en relación con estudios, ocio, posibles trabajos complementarios, relaciones sociales etc.

Tenlo siempre en cuenta y busca los servicios de un profesional, a fin de garantizarte que la documentación acreditativa de la nueva relación contractual esté ajustada a derecho, sin que se produzcan abusos que favorezcan a ninguna de las partes.

Los profesionales que nos dedicamos a éste tema somos los llamados Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, los APIs. y nuestro contacto lo puedes hacer a través de la página de Comprarcasa o a través de los Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de cualquier punto de España.